Mamá, ¡no pienso dejar de jugar online!

Si vas a jugar, tienes que aprender a jugar bien. O, dicho de otro modo: cómo los videojuegos pueden mejorar tus habilidades en el mundo real. Hay muchísimos jugadores apasionados, pero mucha gente sigue pensando que jugar es un mal hábito o una pérdida de tiempo. Sin embargo, mi experiencia como jugador demuestra que de muchos juegos se pueden sacar lecciones valiosas.
Aunque parezca obvio, conviene recordar que lo que define a los juegos online es la posibilidad de jugar con personas reales. Eso sirve para aprender a comunicarte con ellas, a gestionarlas, a conocer su comportamiento, sus hábitos y sus problemas, y a anticipar sus movimientos.
Comunicación
Habla más con la gente con la que juegas. Es una forma estupenda de mejorar tu capacidad de comunicación, conseguir mejores resultados en el juego y practicar la mecanografía. En los juegos online nunca deberías jugar solo si puedes evitarlo: busca amigos, participa en eventos, usa el chat de voz. Aunque seas joven, no te cortes al hablar con jugadores adultos. Eso sí, sé listo: si quieres que los demás te escuchen, tu comportamiento también tiene que ser adulto. En juegos como Lineage 2, los clanes grandes suelen tener a alguien que se encarga de conocer a quienes quieren unirse, y no es raro que ese papel lo haga un adolescente cuya opinión respetan jugadores 10 o 20 años mayores.
Habilidades para el mundo real: esa experiencia enseña a comunicarse de forma eficaz con otras personas, algo muy útil, por ejemplo, al entrevistar a candidatos para un puesto: ayuda a entenderlos mejor y a identificar con más acierto sus puntos fuertes y débiles.
Vena emprendedora
En MMORPG como Lineage 2, Aion o World of Warcraft aprendes pronto lo que significa ser empresario, especialmente cómo ganar y gestionar dinero. En un mundo online todos piensan en cómo hacerse ricos, y tienes que dar con unas cuantas estrategias inteligentes para conseguirlo tú también:
- comprar barato y vender más caro.
- especializarte en algo único y vender ese servicio. Por ejemplo, puedes cubrir un rol especializado en un grupo para ayudar a otros a luchar contra monstruos.
- encontrar gente que te apoye.
Habilidades para el mundo real: si aprendes y practicas estas formas de ganar dinero online, podrás aplicarlas bien en el mundo real.
Gestión y liderazgo
Sé activo en los juegos y no tengas miedo de asumir responsabilidades sobre otros. Cuando estás en una mazmorra con 6 jugadores desconocidos, alguien tiene que encargarse de coordinarlos; si no, las probabilidades de éxito caen en picado. Ese alguien puedes ser tú. Por supuesto, conlleva cierta responsabilidad, pero en un juego online puedes fracasar en una mazmorra muchas veces y aprovechar esa experiencia para pensar en tus errores. Con el tiempo mejoras y acabas llevando a tu grupo al éxito. Es una experiencia de un valor incalculable. En juegos como Aion, los líderes de una gran legión organizan raids y asedios a castillos en los que coordinan en tiempo real a cientos de jugadores: deciden qué hace cada subgrupo y adónde va, y de esas decisiones depende el éxito o el fracaso de la misión.
Habilidades para el mundo real: esta experiencia te enseña los principios de la gestión de personas mejor que cualquier libro aburrido. Además, es una forma ideal de practicar y mantener esas habilidades en forma. Si eres capaz de liderar con éxito a 300 personas, podrás apañártelas con la gestión de cualquier departamento pequeño, proyecto o negocio.
Problemas de crecimiento de una empresa
Cuando juegas online te encuentras con muchos de los problemas de crecimiento que tienen las empresas reales. Los clanes de un MMORPG siempre empiezan con un puñado de personas. Pueden ser buenos en combate, listos y trabajar bien juntos, pero para llegar más lejos necesitas más gente. Cuando alcanzas los 30–50 miembros, te das cuenta de que ha llegado el momento de dar al clan una estructura en condiciones, delegar responsabilidades, montar sistemas de recompensas, mostrar posibilidades de progresión, etc. Si lo haces bien, tu clan puede llegar a unos 200 miembros. En ese punto podrás lograr muchas cosas que normalmente no están a tu alcance, como derrotar a jefes de raid, gobernar tus propios castillos y ganar montones de dinero virtual.
Habilidades para el mundo real: el simple hecho de conocer ese problema te da la oportunidad de evitarlo.
Estar alerta
Cuando eres joven, es normal ser ingenuo. Los juegos online te lo quitan rápido, porque donde hay grupos sociales complejos hay fraude. Lineage 2 ofrecía muchísimas formas de ganar dinero a base de engaños. Imagina que tu personaje cruza el pueblo y ves a alguien vendiendo, a un precio baratísimo, esa increíble piedra lunar que andabas buscando. La compras, encantado con tu hallazgo, pero unos minutos después te das cuenta de que te han colado una falsificación: algo que parece piedra lunar, pero que en realidad es otro material que no sirve para nada.
Habilidades para el mundo real: aún hoy tengo amigos que se han pasado 30 años cometiendo los mismos errores y perdiendo dinero de verdad simplemente por no prestar suficiente atención y caer en estafas.
Rapidez en la toma de decisiones
Ni que decir tiene que no hay guion cuando luchas contra una persona real en un juego online. Para competir, tienes que entrenar tu capacidad de decisión y tu agilidad mental. Imagina que tienes unas 20–25 habilidades para un combate y tu rival tiene otras 20–25 distintas. Mientras luchas, tienes que tener presentes factores como los tiempos de recarga de sus habilidades y de las tuyas, qué habilidades tiene tu rival y cómo te afectan, y el terreno que os rodea. Todo eso puede marcar la diferencia entre la victoria y la derrota. Y para meter aún más presión, si quieres tener alguna posibilidad de ganar, tienes que hacer todo ese análisis en tiempo real.
Habilidades para el mundo real: ya sea aprendiendo a conducir o en una negociación importante, pensar rápido y con acierto es la clave del éxito. Es una habilidad general excelente que merece la pena dominar.
Estrategia
Para triunfar en un juego hay que planificar. El tiempo es limitado, así que tienes que fijar objetivos a corto y largo plazo para sacarle el máximo partido al juego y aprovechar bien tu tiempo. Si eres capaz de planificar para superar retos complejos dentro del juego, desarrollas un conjunto de habilidades relacionadas que te ayudan a diseñar estrategias eficaces.
Habilidades para el mundo real: los negocios, los proyectos y muchos otros ámbitos de la vida necesitan una estrategia eficaz. Sin pensar en la estrategia ni tener las habilidades para ejecutarla, dependerás solo de la suerte y la casualidad, y eso no te llevará muy lejos.
Constancia
La constancia es un rasgo característico de cualquier jugador veterano de MMORPG y, probablemente, el aspecto en el que más te ayudan a mejorar. En Lineage 2 tienes que matar miles y miles de monstruos casi idénticos en el mismo sitio, invirtiendo 3–4 horas para conseguir solo un 3–4 % de la experiencia necesaria para subir de nivel. Solo haciendo lo mismo cada día durante mucho tiempo llegas a un nivel alto.
Habilidades para el mundo real: incluso algo tan sencillo como escribir un artículo corto como este exige cierta constancia para hacerlo bien. La constancia también te ayuda a mantenerte fiel a tus objetivos y a conseguir lo que quieres en la vida, sobre todo en tu carrera profesional y en tus proyectos personales.
Gestión del estrés
Cuando juegas en equipo con gente que no conoces bien, de vez en cuando alguien intentará arruinarte la partida a propósito: eligiendo personajes que no tocan, ayudando al equipo contrario o de mil maneras más. Es bastante habitual en los juegos online. Hay quien se enfada y gasta muchísima energía intentando explicarle a esa gente que se equivoca. Pero la realidad es que así solo se perjudica a sí mismo y, posiblemente, a otros miembros del equipo. Otro ejemplo: el equipo rival te provocará a propósito para sacarte de quicio y hacer que cometas errores. Para triunfar, tienes que aprender a gestionarlo, estar por encima y evitar que el enfado te domine.
Habilidades para el mundo real: no puedes esperar trabajar o hablar siempre con gente amable, clientes simpáticos o jefes razonables. A veces, por ejemplo, verás comentarios negativos en tus artículos que te parecerán totalmente injustos. La experiencia de gestionar esa presión que te dan los juegos te ayuda a reaccionar ante estas situaciones de la forma más sana y constructiva.
Conclusión
Como a la mayoría, con los años tengo menos tiempo para jugar que antes, pero sigue siendo una buena forma de desconectar después de un día duro de trabajo. Los mundos online no pueden sustituir al real, así que, aunque los juegos te ayuden a mejorar ciertas habilidades, tienes que aplicarlas con sentido para sacarles el máximo partido. Y, por último, cuando juegues, intenta conseguir algo de verdad. Analiza lo que haces y mejora donde puedas. No me arrepiento del tiempo que pasé jugando de pequeño, porque fue divertido, memorable y me ayudó de una forma real y tangible.